La evidencia científica no se negocia. La Dra. Virginia Aparicio, investigadora del CONICET responsable en el país del estudio internacional SPRINT, expuso la grave contaminación por agrotóxicos en Argentina, y está siendo perseguida. El INTA planea su exoneración, lo que implicaría la imposibilidad de ejercer cargos públicos de por vida.
El motivo: haber demostrado con datos irrefutables lo que el gobierno actual y el anterior quisieron ocultar, para beneficio del agronegocio.
Los datos que quieren enterrar
- El estudio SPRINT encontró hasta 53 plaguicidas en el aire que respiramos y 18 en el cuerpo humano.
- Argentina presenta niveles muy superiores a los de Europa.
- En Mar del Plata, la totalidad de las personas muestreadas registraron más de diez venenos en sus cuerpos, sin diferencias entre el centro y el área periurbana de la ciudad.
La trama oculta del abandono del Proyecto SPRINT
El Proyecto SPRINT fue financiado por la Comisión Europea con participación de 11 países. Argentina fue el único país no europeo elegido, por ser potencia exportadora de soja. Pero en lugar de usar los datos para proteger la salud pública, el INTA censuró los resultados y abandonó la investigación.
El 21 de junio de 2023, organizaciones ambientales, vecinos de zonas rurales, voluntarios del proyecto y la diputada Romina del Plá se movilizaron frente al INTA en Mar del Plata para denunciar la censura. Ese día estaba planteada la presentación pública de los resultados, que había sido suspendida una semana antes.
El 7 de diciembre de 2023, el presidente del INTA Mariano Garmendia firmó la Resolución 1081/2023 para salir del SPRINT, tres días antes de la asunción de Milei. Según fuentes del INTA, la salida se decidió por la fuerte presión de la Mesa de Enlace, que advirtió que con esos datos “no iban a poder sembrar nada”. Virginia Aparicio fue censurada, hasta hoy tiene prohibido hablar del proyecto, y ahora el gobierno de Milei intenta su exoneración.
Durante el gobierno de Fernández se ordenó abandonar el proyecto. Milei no solo ejecutó un recorte del 70% al presupuesto de INTA y CONICET, sino que además lleva adelante la persecución política de Virginia.
Difundamos más: los artículos que el INTA quiere silenciar
Si quieren censurar, difundamos más. Recomendamos leer y circular:
- De Ceci Gargano: “Censura y agrotóxicos en el INTA, silencio para sostener el agronegocio”
- De Anabel Pomar: “Agrotóxicos en el aire, el agua y en las personas de ciudades: lo confirmó una investigación científica censurada en Argentina”
- De Dario Aranda: “Pese a un fallo judicial, el INTA insiste en fumigar con agrotóxicos” y “El petróleo avanza sobre el agro y el INTA censura”
No podemos permitir otro caso Carrasco. Los afectados, la comunidad científica y los voluntarios seguiremos reclamando por el cese a la censura de la Dra. Virginia Aparicio y para que el Estado garantice el derecho a la información, la salud y la ciencia pública.
No podemos permitir que se castigue a quienes nos cuidan. El ataque a Virginia es un ataque a la libertad de expresión, a la ciencia pública y a la integridad de todxs los argentinos. Basta de complicidad institucional con el agronegocio.