Ponete la camiseta por La Tierra
VER ACCIONESNO a la tramposamente llamada “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”.
Este proyecto de ley a tratarse el próximo 6 de Agosto, es una ley ómnibus que afecta a un conjunto de sectores de nuestra sociedad, poniendo en riesgo la soberanía nacional, las capacidades estatales para diseñar políticas públicas y el derecho a la vivienda de millones de familias inquilinas.
NO ES INVIOLABILIDAD, ES ENTREGA DEL TERRITORIO
El Gobierno busca facilitar la concentración de la tierra, los desalojos y el avance de empresas extractivas, terratenientes y capitales extranjeros sobre nuestros bienes estratégicos. Forma parte del mismo plan de entrega junto a la Ley de Glaciares, el RIGI y Super RIGI.
¿A QUIÉNES BENEFICIA?
A quienes ya tienen tierra y poder y a las grandes corporaciones extranjeras como Palantir de Peter Thiel.
¿A QUIÉNES PERJUDICA?
A comunidades indígenas, familias campesinas, inquilinos, pequeños productores y al conjunto de la población.
MÁS EXTRANJERIZACIÓN
La ley vigente no prohíbe la inversión extranjera: ya existen 15,8 millones de hectáreas en manos extranjeras y 49 departamentos y partidos superan el límite del 15% de extranjerización. El proyecto elimina restricciones y facilita que una misma empresa, nacionalidad o millonario extranjero concentre todavía más territorio.
EL AGUA TAMBIÉN ESTÁ EN JUEGO
Con la desregulación quedarían sin protección específica:
- El 78% de los lagos
- El 65% de los ríos
- El 41% de las nacientes de agua
Además, incorpora el llamado “silencio administrativo”: si el Estado no responde dentro del plazo establecido, la compra puede considerarse autorizada.
DESALOJOS EXPRÉS
El proyecto facilita desalojos urbanos y rurales y habilita: Allanamientos, uso de la fuerza pública, apertura de cerraduras, procedimientos en días y horarios inhábiles y restitución inmediata de tierras y viviendas. Más poder para los propietarios. Menos derechos para quienes viven y producen en esos territorios.
QUEMAR PARA DESPUÉS COMPRAR
También modifica la Ley de Manejo del Fuego y elimina las prohibiciones que impedían cambiar el uso del suelo durante 30 o 60 años después de un incendio. Quemar un bosque, un humedal o un territorio productivo podría volver a ser un negocio inmobiliario o agropecuario.
LA TIERRA NO ES UNA MERCANCÍA MÁS
En esos territorios están el agua, los alimentos, el litio, el cobre, las tierras raras, los hidrocarburos y la biodiversidad. Pero ahí también viven comunidades y familias. Discutir quién compra la tierra es discutir quién controla nuestros recursos, quién se queda con la riqueza y quién decide sobre el futuro del país. Todo al servicio de despoblar el territorio y capturar dólares para pagarle al FMI